La misa central del domingo 6 de octubre, presidida por el Cardenal Adalberto Martínez Flores, junto a varios sacerdotes que actualmente sirven en la ciudad de Luque. No hay palabras suficientes para expresar nuestra gratitud, comenzando por nuestra amada Madre, quien nos bendice diariamente y nos regaló un día espléndido para celebrar esta gran fiesta luqueña.
Nuestro reconocimiento va también al hermoso coro que nos acompañó con su música, a los servidores en la liturgia, monaguillos, diáconos y estudiantes que ofrecieron un servicio tan noble y dedicado. Por último, pero no menos importante, extendemos nuestro profundo agradecimiento a toda la comunidad luqueña, que se mantuvo fiel y presente ante nuestra Madre durante todos estos días de celebración.
Luque está de fiesta, y con el corazón lleno de gratitud celebramos estos momentos de unión y fe.