Todos estamos llamados a ser misioneros del amor de Dios
El penúltimo domingo de octubre se celebra en todo el mundo el Domingo Mundial de las Misiones, conocido como Domund. En esta fecha, se realizan oraciones por las misiones y por los misioneros que dedican su vida a compartir el mensaje de Dios con quienes no lo conocen o lo han olvidado.
Esta jornada especial se centra en la importancia de la labor misionera, ya que, según la fe católica, todas las personas necesitamos de Dios para alcanzar la salvación. Los misioneros se encargan de llevar el Evangelio a todos los rincones del planeta, enseñando el camino hacia la vida eterna.
¿Quiénes son estos misioneros? Son hombres y mujeres que viajan a diferentes lugares para compartir el mensaje de Jesús, enseñar a rezar, promover el amor al prójimo y anunciar la buena nueva de la salvación. Actualmente, miles de misioneros, entre sacerdotes, catequistas y laicos, trabajan en casi mil «territorios de misión» alrededor del mundo, llevando el Evangelio a millones de personas que aún no lo conocen.
¿Qué hacen? Los misioneros realizan una labor invaluable. No solo predican la palabra de Dios, sino que también se dedican a servir al prójimo a través de obras sociales como:
- Atender leprosarios y hospitales.
- Cuidar de huérfanos y ancianos en hogares.
- Ofrecer servicios médicos en dispensarios.
- Educar en colegios y universidades.
Su trabajo no es fácil, enfrentan numerosos desafíos para poder llevar el mensaje de Dios a quienes más lo necesitan. Por eso, es fundamental brindarles apoyo espiritual, humano y material.
En este Domund, unámonos en oración por los misioneros y por su importante labor evangelizadora. Pidamos a la Virgen María que nos ayude a ser testigos de Cristo y del Evangelio en nuestro entorno.